Migración y poder en el escenario político del segundo gobierno de Trump: reflexiones del Foro Internacional de Migración y Desarrollo en la FIL 2025
En el cuarto día de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2025, el 02 de diciembre del presente año, la Universidad de Guadalajara presentó el Foro Internacional de Migración y Desarrollo: “Migración en el segundo gobierno de Donald Trump”, con la participación de Rafael Fernández, director del Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego; Lupita Chávez, doctora experta en migración con estudios en Oxford; Carlos González, cónsul general de México en Los Ángeles y Andrew Seele, presidente del Migration Policy Institute.
La conversación inició como quien abre una herida antigua: el Dr. Rafael Fernández evocó el nombre de Donald Trump y, con él, la sombra persistente del discurso antiinmigrante en Estados Unidos. El Dr. Fernández y Andrew Seele hablaron de fronteras que no solo son geográficas, sino también simbólicas; de elecciones ganadas con la promesa de detener cuerpos en movimiento; de un país que define su política mirando de frente y con desconfianza a quienes buscan cruzar. Tras la pandemia, el flujo migratorio se volvió torrencial, recordando que migrar es un acto humano tan inevitable como respirar.
La Dra. Lupita Chávez llevó la reflexión al terreno de las imágenes: redes sociales, noticieros, fotografías de hombres y mujeres detenidos frente a la frontera. Expuso cómo la narrativa política ha convertido al migrante en amenaza y argumento electoral, a pesar de que buena parte de la población estadounidense desaprueba la manera en que la administración ha enfrentado el fenómeno. “¿Cuánto durará esa promesa de volver a ‘hacer grande’ a una nación que teme aquello que la ha construido?”, cuestionó.
Posteriormente, la intervención del Dr. Carlos González se centró en el tema de las redadas en Los Ángeles y compartió cifras importantes: 7,200 detenidos, 89 % hombres, muchos con décadas viviendo al norte del río Bravo, con hijos nacidos allá y raíces profundas. La escena es clara: hombres que temen salir a la calle, consulados vacíos entre semana, trabajo sostenido por manos que ya no se sienten seguras. La economía respira por ellos y, sin embargo, los persigue.
Seele desmontó la ficción: no hay evidencia de que el migrante sea más violento que el ciudadano estadounidense. Lo que sí existe es un discurso que asocia movilidad con peligro y que endurece la ley desde los pasillos administrativos. Las visas son menos accesibles, la muralla legal cada vez más alta. Si ese flujo se corta, advirtió, Estados Unidos, un país envejecido, pronto resentirá la falta de quienes sostienen los campos, los restaurantes y los edificios que crecen hacia el cielo.
México aparece entonces en el relato como casa y refugio, pero también como reto. La Dra. Chávez habló del programa “México te abraza”, que recibe a deportados con manos que a veces abren la puerta, pero no el camino completo. Faltan documentos, trabajo, redes. Quien regresa encuentra un tránsito a media luz. Tijuana lo confirma: albergues que se vacían no por solución, sino por permanencia forzada.
El cierre volvió al origen. El Dr. Rafael Fernández advirtió que el legado de Trump podría ser un sistema migratorio menos humano y funcional, un país que olvida que buena parte de su grandeza nació del movimiento y del intercambio. La última intervención agradeció a quienes acompañan ese tránsito (ONG, albergues, consulados, comunidades) y abrió el micrófono a preguntas, como quien abre una ruta, como quien dice: la frontera sigue, y también la historia.





