Pedro Uc Be, escritor y poeta maya, gana el Premio de lenguas originarias en la FIL Guadalajara 2025

Por: Iago Ferrer
Foto: Fabián Robles

Este 06 de diciembre, en el Salón de la Poesía de la Expo Guadalajara y en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) 2025, se llevó a cabo la entrega del Premio de Lenguas Originarias, donde el escritor y poeta maya Pedro Uc Be fue reconocido por su trayectoria y su compromiso con la preservación cultural. La actriz y activista Ofelia Medina presentó al autor, destacando la singularidad de su voz literaria: “La obra de Pedro es una voz que a veces es femenina, a veces es la voz de una piedra, a veces es la voz de una comunidad, a veces es un espíritu”. Con más de una decena de libros publicados, su presencia en la FIL celebra la publicación de su más reciente obra.

Durante su intervención, Uc Be habló de los desafíos que enfrentan las comunidades mayas ante proyectos que se presentan como iniciativas de “energías limpias”, pero que, en la práctica, han significado despojos y engaños para los ejidatarios. Relató cómo diversas fábricas continúan vertiendo desechos en los cenotes, afectando de manera directa los territorios y la vida cotidiana de las comunidades rurales. Para el poeta, su vínculo con la milpa, el agua y la tierra ha sido la fuente de su sensibilidad: “Ese contacto es lo que me dio la sensibilidad”, afirmó, para luego cuestionar: “¿Qué podemos hacer frente a un gran poder como lo es la Guardia Nacional, el narcotráfico, el ejército…?”.

El libro premiado, que tomó diez años de trabajo y surgió de múltiples talleres con miembros de su comunidad en Yucatán, es una obra colectiva que refleja las prácticas, saberes y visiones del pueblo maya.

Se habló de algunas obras del autor como “Las velas del recinto”. El texto reúne poemas que celebran el día o mes de los muertos tal como se vive en las comunidades mayas entre finales de octubre y todo noviembre. Uc Be explicó que la obra busca conservar y difundir símbolos y conceptos que van más allá de la traducción literal al español. Comentó que, en su cultura, no “trabajan” en el sentido occidental del término, sino que “van a hacer arte”, pues la milpa es un espacio donde se aprende a vivir, a escuchar la tierra, a observar a los animales y a comprender el entorno.

Una parte esencial del libro es la compilación de términos indígenas que ayudan al lector a entender significados culturales que no existen en español. Este trabajo, señaló el autor, es una forma de resistencia y de afirmación identitaria, necesaria para que las nuevas generaciones comprendan la riqueza de su herencia y la importancia de defenderla. La presentación cerró con un reconocimiento al valor de la palabra escrita en lenguas originarias como forma de memoria, de lucha y de reconstrucción comunitaria.

Con este premio, la FIL reafirma su compromiso con la diversidad lingüística y cultural, y ofrece un espacio para que las voces originarias sigan resonando, narrando sus historias y defendiendo los territorios que les dan vida.