Reinventar la participación: Brian Wampler propone una democracia que vaya más allá del voto en el marco de la FIL 2025

Por: Iago Ferrer
Foto: Fabián Robles

En el marco de FIL Pensamiento 2025 y como parte del XXIV Encuentro Internacional sobre Cultura Democrática, el politólogo estadounidense Brian Wampler, referente internacional en estudios sobre democracia participativa, impartió este 01 de dociembre la conferencia magistral “Reinventar la participación: Democracia más allá del voto”. La sesión fue moderada por el Mtro. José Alberto Galarza Villaseñor, director de la División de Estudios Políticos y Sociales del CUCSH, quien destacó la trayectoria académica del invitado y su relevancia en el análisis comparado de modelos democráticos en América Latina, África y Asia.

Wampler, doctor por la Universidad de Texas en Austin, profesor de la Universidad Estatal de Boise e investigador Fulbright, planteó que la democracia no puede reducirse a acudir a las urnas cada ciertos años: requiere instituciones permanentes de deliberación, corresponsabilidad y control ciudadano.

A lo largo de su exposición, presentó el caso brasileño como un ejemplo de cómo las instituciones de participación han permitido superar resistencias políticas históricas y generar políticas públicas con resultados tangibles. Explicó que cuando el Estado cuenta con recursos administrativos suficientes y existe voluntad política para abrir espacios de participación, las comunidades pueden decidir, defender y supervisar proyectos que transforman su propio territorio.

En este sentido, señaló que la institucionalización de mecanismos como los presupuestos participativos, los consejos consultivos y los foros ciudadanos ha demostrado producir impactos positivos medibles, especialmente en contextos de desigualdad. La experiencia brasileña evidencia que los programas de democracia participativa, acompañados de soporte técnico y liderazgo local con visión democrática, fortalecen las capacidades comunitarias y generan políticas sociales más efectivas.

En su conclusión, Wampler subrayó cuatro ideas centrales: las instituciones de participación ciudadana sí generan políticas públicas efectivas; promover programas participativos con acompañamiento técnico es una estrategia justificada; su impacto crece cuando existe liderazgo local con compromiso democrático y que estos mecanismos no solo producen mejores políticas, sino que también construyen comunidades más cohesionadas.

Finalmente, enfatizó que los desafíos actuales exigen replantear la relación entre ciudadanía y gobierno, y que avanzar hacia una democracia más participativa no es una aspiración teórica, sino una tarea urgente para fortalecer instituciones más justas, inclusivas y capaces de responder a las necesidades reales de la sociedad.