Cátedra José Luis Lamadrid analiza los desafíos del constitucionalismo mexicano en la FIL 2025

Por: Abraham Mendoza Cabrera
Foto: Fabián Robles

En el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) 2025, se llevó a cabo la Cátedra José Luis Lamadrid, un espacio dedicado a la reflexión académica sobre los retos actuales del constitucionalismo mexicano.

 

La Dra. Karla Fabiola Vega Ruiz, directora de la división de estudios jurídicos del CUCSH, reiteró el agradecimiento al Mtro. José Trinidad Padilla López, presidente de la FIL, por brindar un espacio que fortalece el debate jurídico nacional. Asimismo, destacó el legado de José Luis Lamadrid, cuyo rigor académico y compromiso con la justicia constitucional, señaló, han marcado profundamente a la comunidad jurídica del país. La cátedra, que lleva su nombre, afirmó, “es un testimonio permanente de su contribución y una invitación a mantener una reflexión crítica sobre la vida constitucional de México”.

 

La Dr. Irma Leticia Leal Moya, rectora del CUTlajo y moderadora del evento, presentó a los especialistas que integraron la mesa. El Dr. Enrique Uribe Arzate, profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México y experto en justicia constitucional y derechos humanos; María Elisa Franco Martín, doctora en Derecho por la UNAM con experiencia en la Corte Interamericana de Derechos Humanos; José Daniel Chávez Sáenz, maestro en Derecho por la UNAM; y Rubén Sánchez Gil, doctor en Derecho por la UNAM y profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán.

 

La Dra. Leal Moya explicó que la mesa buscó responder a las inquietudes de la comunidad académica, profesores, coordinadores de carrera, jefes de departamento y estudiantes de Derecho y Criminología presentes en el recinto, respecto a la perspectiva universitaria sobre los principales desafíos del constitucionalismo mexicano, especialmente ante las transformaciones políticas recientes y la reforma judicial aprobada en 2024.

 

El Dr. Enrique Uribe Arzate identificó cuatro grandes desafíos para el constitucionalismo nacional. En primer lugar, destacó la necesidad de un “giro epistemológico” en la concepción de lo constitucional, orientado a comprender las garantías no sólo como procesos técnicos, sino como mecanismos amplios de protección de los derechos humanos. Subrayó la urgencia de fortalecer el blindaje de los derechos fundamentales y de replantear el sistema de responsabilidad constitucional, al considerar que el juicio político vigente resulta inoperante y anacrónico.

 

Por su parte, la Dra. María Elisa Franco Martín señaló que el reto principal radica en lograr que la Constitución mexicana cumpla con los estándares internacionales en materia de derechos humanos. Recordó el concepto de Sergio García Ramírez sobre la necesidad de “convencionalizar la Constitución y constitucionalizar la convención”. Advirtió además que la reforma judicial de 2024 ha sido cuestionada por organismos internacionales, como la relatora especial de la ONU sobre independencia judicial, por contravenir principios fundamentales de autonomía del Poder Judicial.

 

El Mtro. José Daniel Chávez Sáenz orientó su intervención hacia la importancia de la deliberación democrática. Tras revisar intervenciones históricas de José Luis Lamadrid en el Diario de los Debates, subrayó que la vida pública del país se ha transformado gracias a los acuerdos parlamentarios. Destacó que la democracia deliberativa se sostiene en dos pilares: la voluntad popular, expresada en el sufragio, y la deliberación pública, basada en el consenso y la argumentación. Señaló que uno de los desafíos actuales consiste en fortalecer el federalismo a través de consensos locales efectivos.

 

Finalmente, el Dr. Rubén Sánchez Gil abordó los retos constitucionales desde la perspectiva filosófica de José Ortega y Gasset. Explicó que, así como en el pasado el desafío consistía en reconciliar racionalismo y vitalismo, hoy el constitucionalismo enfrenta la necesidad de recuperar el racionalismo que permita a la Carta Magna cumplir su función de control del poder. Alertó sobre el ascenso de nuevas formas de autoritarismo a nivel global, caracterizadas por una retórica que privilegia presuntos intereses colectivos por encima de los derechos individuales. Ante ello, afirmó, la Constitución debe funcionar como un límite firme contra tendencias que pretenden subordinar al individuo a una supuesta voluntad colectiva.

 

La Cátedra José Luis Lamadrid concluyó reafirmando su propósito de contribuir a un análisis profundo y responsable de la vida constitucional del país. En un contexto de reformas estructurales y debates sobre la independencia judicial, el diálogo entre académicos, estudiantes y especialistas se consolidó como un ejercicio necesario para comprender los desafíos que enfrenta el constitucionalismo mexicano en el presente y en los años por venir.