En el marco de la FIL 2025, el CUCSH apertura el diálogo en torno a la preservación y la protección del Lago de Chapala como patrimonio cultural y resguardo de la memoria colectiva

Por: Melanie Gómez

Este viernes 05 de diciembre se llevó a cabo la última sesión de la actividad “Del despojo a la resistencia: Nuevas miradas sobre la justicia socioambiental en Chapala”, convocada por la Red de Estudios Multidisciplinarios, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2025.

Esta segunda sesión se realizó en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, donde académicos, estudiantes y testimonios de pobladores se reunieron para dialogar en torno a la importancia de establecer propuestas de protección del Lago de Chapala.

Desde campos como la biología, la antropología, la sociología, la historia y otras áreas, el diálogo entre los ponentes giró en torno al documental “Chapala y sus memorias de agua”, una propuesta audiovisual de aproximadamente 34 minutos que invita a repensar la preservación del Lago de Chapala como patrimonio cultural que forma parte de la memoria e identidad de las comunidades que residen en la Ribera de Chapala, cuyos testimonios conforman la narrativa del proyecto.

Pedro Méndez Guardado, doctor en biosistemática, ecología y manejo de recursos naturales, por la Universidad de Guadalajara, resaltó la falta de propuestas de acción ante la certeza de la pérdida del lago. Asimismo, recalcó la importancia de considerar como una de las problemáticas la producción agrícola que, si bien es importante en términos económicos, en Jalisco (particularmente la producción de frutos rojos) consume gran cantidad de agua que podría emplearse de otras formas, además de señalar la manera en que la manera en que los contaminantes generados por esta industria repercuten en la calidad del agua.

Los doctores en ciencias sociales Adriana Sandoval y Octavio Martín González Santana, coincidieron en la importancia de que la academia comprenda su responsabilidad en la divulgación de conocimiento que ayude a plantear nuevas lógicas de acción para el cambio. Además, se habló de la gravedad del despojo de las tierras a las comunidades para la satisfacción de actividades económicas, lo que supone un desplazamiento de las comunidades campesinas y la falta de territorio para su desarrollo.

Por ello, la Dra. Adriana Sandoval destacó la acción colectiva de los pobladores, figurando los miembros de las comunidades de la Rivera de Chapala como actores con un vínculo tal con el territorio que devela la importancia del lago más allá de un paisaje que se pueda vender, sino que representa un valor en términos de conocimiento, ritos, tradiciones, cultura y religión.

La Dra. Katia Magdalena Lozano Uvario, académica de la División de Estudios Históricos y Humanos, invito a la comunidad académica, tanto profesionales como estudiantes, a pensar en vías de una cohesión social, donde desde las diversas disciplinas se puedan generar en conjunto lógicas de acción que den voz a los principales actores que intervienen en la resistencia por la protección del lago.

Tal como coincidieron los ponentes a partir de los testimonios recabados en el trabajo documental, la protección y preservación del Lago de Chapala depende de la acción colectiva, pero no solamente de los pobladores de la Rivera, apuntó el Dr. Enrique Castillo Figueroa, académico de la Universidad de Guadalajara, sino también del resto de la población. Además, resaltó la necesidad de que se brinde acompañamiento a dichas comunidades como un medio para lograr avances hacia una justicia hídrica.

Durante la sesión, destacó la presencia y participación de Exiquio Santiago Cruz, cronista, habitante de Mezcala (una de las localidades de la ribera de Chapala) y una de las voces testimoniales que se recuperan en el trabajo documental. Exiquio compartió con los asistentes un poco de la memoria colectiva que se encuentra fuertemente ligada con el mismo lago en el que alguna vez pescó y bebió agua limpia. “La gente se ha dejado engañar y hemos perdido la conexión con la naturaleza”, afirmó. Además, recordó los nexos que antaño existían entre la naturaleza y el ser humano, los cuales se representaban incluso a través de rituales de vinculación y agradecimiento al lago como fuente de vida.

El habitante y cronista de Mezcala regaló a los asistentes la oportunidad de entrar en contacto con algunas de las artesanías que de manera simbólica fueron utilizadas para rituales en agradecimiento al Lago de Chapala, no sin antes hacer énfasis en que parte de poder pensar en soluciones para la descontaminación del lago y su preservación está en recuperar la armonía con la naturaleza, en una relación dual de dar y recibir.

Exiquio también invitó a todos los presentes, incluyendo a los miembros de la ponencia, a salir a campo, saber cómo piensa la gente, a comprenderse parte de la naturaleza y no poseedores de la misma y poner en práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida y de su carrera profesional, pues la verdadera sabiduría se encuentra en esa aplicación de los conocimientos en el terreno de la praxis.

En comunión con las palabras del activista y cronista de la comunidad de Mezcala, la Dra. Lourdes Sofía Mendoza Bohne, profesora investigadora titular del Departamento de Estudios Socio Urbanos de la Universidad de Guadalajara, habló de la dificultad de pensar en vías de soluciones ante la aplicación de políticas de corte colonialista que propone la naturaleza, su gente, su tierra e infinidad de especies como propiedad de unos cuantos. Ante lo anterior, propuso la creación de políticas que tomen en cuenta la tierra y los flujos de la naturaleza, así como a sus actores.

Por su parte, la Dra. Cecilia Lezama Escalante, académica del Departamento de Estudios Socio Urbanos, llamó a la presión social sobre las instituciones a fin de lograr políticas públicas que impidan la contaminación por parte de las empresas, pues hoy en día, considera, existe una fuerte negligencia institucional.

Con estas profundas reflexiones concluyó el seminario, reafirmando la importancia de fortalecer el trabajo colectivo entre comunidades, academia e instituciones para avanzar hacia la defensa del Lago de Chapala y la construcción de una justicia socioambiental sostenible.